Una vida de incertidumbre
Mi vida parecía estar destinada a la inestabilidad. Durante 16 años, me sumergí en un mundo de nómadas, viajes constantes y comidas en restaurantes. Aunque disfruté de una buena situación financiera y me tomé vacaciones cuando quise, me faltaba una base, un hogar al que llamar mío, un refugio en el que encontrar estabilidad. Desde que era pequeña, siempre soñé con independencia, belleza, estabilidad financiera y un lugar cómodo al que llamar hogar. Sin embargo, construir esa vida se convirtió en un camino inesperadamente costoso. Me perdí a mí misma y no entendía cómo había llegado a ese punto. Sabía que no estaba destinada a esa situación y, en un momento de claridad, me encontré a mí misma en el espejo, haciéndome una pregunta fundamental.
"¿Qué sucede, amiga? Ya naciste, estás aquí, ¿quieres morir? Bueno, es una decisión personal y valiente decidir atentar conscientemente contra tu vida. Si sigues aquí, hay una razón. Tal vez no la veas claramente debido a la confusión en tu mente, pero siéntate, respira y levántate. Ahora, tu propósito debe ser encontrarte de nuevo, reconectar con quien realmente eres y alejarte de donde estás para dirigirte hacia donde realmente quieres ir".
Esta conversación interna me hizo reflexionar y recordar mi verdadera identidad. Ese mismo día, recibí una notificación en mi teléfono: charlas de AUTOCONOCIMIENTO GNOSIS. El autoconocimiento, el conocimiento de nuestra propia realidad y nuestra identidad más profunda, me llamó la atención. Sin pensarlo dos veces, me inscribí. Estaba en busca de respuestas, buscando entender lo que me estaba sucediendo. Después de asistir a la segunda charla, me desesperé. Sentía que estaba obteniendo más de lo mismo, que ya tenía esa información. Así que decidí contactar al instructor y preguntar cuántos módulos faltaban para llegar a la parte sobre cómo comenzar a sanar. Estaba convencida de que había algo mal en mí, algo que nadie más podía ayudarme a resolver. Mi instructor me habló sobre el Kundalini.
Mientras profundizaba en mi búsqueda, descubrí que el Kundalini es una energía primordial que yace dormida en la base de nuestra columna vertebral y se asocia con la creatividad latente en cada individuo. A menudo se representa como una serpiente enroscada. Este descubrimiento marcó un punto de inflexión en mi comprensión de lo que estaba experimentando. Me di cuenta de que mi conocimiento anterior era limitado y que debía adentrarme más en mi búsqueda para entender realmente lo que me estaba sucediendo.



Comentarios
Publicar un comentario